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11/10/2017 06:01 | Fuente: Gestión | Categoría: Economia | Visto: 3

Marcelo Pimentel, subdirector de Educación Ejecutiva de Centrum Católica, explicó la diferencia con los programas presenciales.

Entre los objetivos más comunes de los que buscan desarrollar su vida profesional no solo está el adquirir experiencia en sus respectivos empleos; también está la especialización.

Si bien una maestría o un MBA implican una inversión importante, hay otros programas de especialización que, de acuerdo al objetivo, pueden incluso ser más beneficiosos para el profesional.

Es ahí que entran los diplomados. Estos son programas que suelen durar entre 4 a 10 meses y otorgan un nivel de especialización destacable.

“Es un tema de objetivos del target pero también es cuán a gusto se siente el estudiante con una clase presencial o desde casa o el trabajo”, señala Marcelo Pimentel, subdirector de Educación Ejecutiva de Centrum Católica.

Pero ¿cuáles son los beneficios de un programa de especialización virtual o a distancia?

“El gran beneficio a priori es la eliminación de transporte. Otro es que se puede estudiar en cualquier lugar del Perú o del mundo: da igual está en Perú o en Shanghái”, explica Pimentel.

“Otro beneficio es el tutoriaje. En nuestro caso tenemos un especialista que está a su costado y le avisa si hay tareas, a conectarse con el profesor, eso facilita el proceso de aprendizaje”, añade.

Si bien antes un programa a distancia era limitante debido al restringido contacto con los demás participantes, ahora, con la tecnología, es solo una cuestión del pasado.

“Algunos podrán pensar que online es escuchar un vídeo como en Youtube y nadie habla pero hay plataformas. Está la cámara, el micrófono abierto, el profesor con cámara, un chat en línea. En los trabajos grupales usamos una plataforma donde están todas las cámaras y voces y la participación es a mano”, explica el ejecutivo.

Pimentel también detalla que hay actividades que se pueden hacer cualquier momento siempre que esté dentro del plazo. Los beneficios entonces serían el ahorro en el tiempo, el transporte, el tutoriaje y otra forma de ver el networking.

A distancia, uno puede contactar con gente en distintas ciudades en el Perú o en cualquier país. “Conozco casos en los que hay tres personas de Cusco, una de Piura, otra de Colombia, Chile, Boston y de Shanghái. No sólo se levanta el networking con el compañero de carpeta”, apunta Pimentel.

Por último, el ejecutivo asegura que los programas a distancia son más económicos que los presenciales debido a que no se usa gran infraestructura física. “No tengo que estar sentado en una clase y no tengo que prender el aire acondicionado por lo que hay un costo menor”, finaliza.

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