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13/01/2018 16:59 | Fuente: El Comercio | Categoría: Economia | Visto: 2

En el glamoroso mundo del fútbol, el partido de Newcastle United este sábado contra Swansea City, su par rezagado de la Premier League, no es precisamente un choque de titanes.

Pero en el frío invierno del noreste industrial de Inglaterra, el resultado podría contribuir a determinar el precio de venta del último club de fútbol inglés importante que es comprado por un inversor adinerado del exterior.

El propietario de Newcastle, el minorista británico de ropa deportiva Mike Ashley, viene negociando con un posible comprador que, según se dice, estaba dispuesto a ofertar unos 250 millones de libras (US$340 millones). Pero el cálculo se volvió más complejo. Una racha perdedora hizo descender al equipo en la liga. Quedar marginado del torneo de fútbol más rico del mundo podría reducir a la mitad la valuación del club, según personas allegadas a los posibles ofertantes.

Esto deja a cualquier inversor frente al riesgo de perder el cachet de la Premier League, y esa amenaza ya desalentó al menos a uno. Blackbridge, que colaboró como intermediario en la reciente venta del Barnsley, un club peor clasificado, a un grupo que incluye al ejecutivo estadounidense del béisbol y estrella de “Moneyball” Billy Beane, había actuado en representación de un posible ofertante de Emiratos Árabes Unidos, según una persona al tanto de la situación.

“El riesgo de quedar fuera de la primera categoría complica cualquier venta dado que los compradores pueden estar menos dispuestos a sellar un acuerdo sin la tranquilidad de que el equipo es seguro”, dijo Daniel Geey, socio en el estudio jurídico Sheridans, especializado en deportes y medios.

Newcastle es ideal para una venta. La ciudad rezuma fútbol, pese a haber tenido escaso éxito últimamente. Los simpatizantes llenan el estadio en el centro de la ciudad con capacidad para 52.000 personas --y elevan las cifras de audiencia televisiva de la Premier League--. Pero sus ídolos con la camiseta a rayas blancas y negras no se han alzado con un trofeo desde 1969, e hinchas famosos como el músico Sting dicen que es hora de ganar otro.

En los últimos doce años, los otros grandes clubes ingleses fueron adquiridos en su mayoría por compradores extranjeros. En tanto el multimillonario ruso Roman Abramovich compró el Chelsea, la familia Glazer, el Manchester United, y los dueños del equipo de béisbol Boston Red Sox adquirieron el Liverpool, Newcastle dejó de ser un rival por la clasificación en el torneo de elite de la Champions League europea para convertirse en un segundón.

Ashley, de 53 años, dijo que vendería, pero hasta ahora no ha conseguido el precio correcto. Pagó unos 130 millones de libras por Newcastle en 2007 e invirtió aproximadamente otros 150 millones de libras.

Hace algunas semanas, Amanda Staveley, financiera británica con conexiones en Oriente Medio y Asia, estaba aparentemente preparando una oferta. Y nuevos fondos permitirían a Newcastle comprar jugadores para poder mantener su categoría de primera división porque, conforme las normas europeas, los entrenadores tienen solamente hasta fines de enero para reforzar sus equipos.

Si bien la oferta probablemente no alcanzaría la valoración inicial de Ashley de 400 millones de libras, la propuesta fue lo bastante buena como para que se sentaran a conversar, según personas allegadas a las negociaciones. Portavoces de ambas partes se negaron a hacer comentarios sobre las discusiones.

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