© El Comercio
30/11/2017 16:15 | Fuente: El Comercio | Categoría: Miscelaneas | Visto: 5



Soy físico egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería y profesor principal en esa casa de estudios. Me considero apasionado del conocimiento científico y de los descubrimientos que se hacen día a día porque permiten conocer la naturaleza.



Estamos en guerra. No por territorio ni por oro, sino por conocimiento, advierte Modesto Montoya, físico nuclear de profesión que se dedica desde hace muchos años a la divulgación científica a través de la Red Internacional de Ciencia y Tecnología.



—¿LOS PAÍSES SE PELEAN POR EL TALENTO HUMANO?



Lo que se vende en el mundo actualmente es conocimiento. Esto es una guerra. Y no se trata de algo nuevo. Las naciones se llevan a todos los cerebros que pueden y saben perfectamente lo que hacen. El ex presidente estadounidense Barack Obama decía que haría todo lo posible para jalar los talentos que ofrece el mundo, y efectivamente los estamos ofreciendo.



—¿EL PERÚ ESTÁ DEJANDO QUE SUS CEREBROS SE VAYAN?



El país está perdiendo esta guerra de cerebros. Es un enfermo que no se da cuenta de que está enfermo y, por lo tanto, no hace nada para remediarlo. Estamos perdiendo lo mejor que tiene la humanidad, que son los talentos en ciencia y tecnología, los que crean riqueza. Nuestros investigadores están generando patentes en otros países, y las patentes son dinero.



—¿A QUÉ SE DEBE?



¿Cuánto les pagan a aquellos que quieren trabajar en universidades nacionales para comenzar? Pues son contratos de 1.200 soles. Quién va a vivir con eso. En contrapartida, los países extranjeros les ofrecen sueldos para hacer sus maestrías y doctorados.



—EL PERÚ ES UN GRAN LABORATORIO VIVO, PERO ES APROVECHADO MÁS POR EXTRANJEROS.



En la revista “Nature” salió publicado en el 2014 que en el Perú hay una dependencia científica. Si tú tomas a todos los autores que han publicado sobre el Perú, el 70% son extranjeros, según este trabajo. Y los principales temas de investigación son tuberculosis, malaria y sida. 



—¿LAS BECAS AL EXTERIOR SON UNA BUENA OPCIÓN PARA POTENCIAR EL TALENTO NACIONAL?



Si hubiera una política de repatriación ahí estaría bien. Yo envío y a los que regresan les pago bien, porque si no lo hago no retornan. De no ser así, dar becas es jugar para el contrincante. Es como enviar a tus soldados al enemigo, ahí los enamoran y se quedan.



—¿CUÁL ES EL ESTIMADO DE INVESTIGADORES PERUANOS EN EL EXTRANJERO?



Hace unos 10 años más o menos, había en Brasil más de 500 peruanos, y de ese total, 100 tenían cargos directivos. En EE.UU. aproximadamente hay unos 5.000. En Francia debe haber unos 2.000.

“Yo le agradezco enormemente a Francia por todo lo que aprendí cuando estudié allá, pero me siento mejor en mi país. Ante todo, uno tiene que sentirse bien en el entorno donde se encuentra”, recalca Montoya.



—HAY UNO QUE SE HA CODEADO CON PREMIOS NOBEL.



Se trata de Fernando Ponce. Fue el primero en fotografiar átomos. [...] Ayudó en la investigación sobre luces LED de los premios Nobel de Física 2014. Otro peruano destacado es Tom Kirchhausen, que ha trabajado los premios Nobel de Química 2014 en el desarrollo de microscopios avanzados. Por otro lado, está el biólogo Carlos Bustamante. Este inventó una técnica que permite aislar una sola molécula, ponerla entre dos pinzas y someterla a fuerzas para comprender cuáles son las que dominan el ADN. Se dice que si hay un premio Nobel peruano, sería él.



—USTED TAMBIÉN ESTUDIÓ EN EL EXTRANJERO, PERO DECIDIÓ REGRESAR.



Yo he sido educado por mi abuelo en ciencias cuando vivía en la sierra de La Libertad. Él era descendiente de los amautas, de los incas. Allí tuve amor a la patria, al suelo, a la pachamama. Así que regresé, luego de haber estado becado en Francia. Aquí recibía 100 dólares al mes.



—¿CUÁL ES SU META AHORA?



Algunos piensan que para mí el Ministerio de Ciencia es un fin. Para nada. El objetivo es la carrera del investigador, y muchas otras cosas más. 



—¿EN QUÉ CONSISTE ESTA CARRERA DEL INVESTIGADOR?



Proponemos la incorporación de investigadores en los temas que el Estado crea urgentes. Por ejemplo, recuerdo una vez que la roya del café malogró todas las cosechas. En este caso, se abriría un concurso público para traer biólogos de primera clase, con sueldos, pongámosle, de 7 mil dólares. Vendría gente de afuera, peruanos y también extranjeros. Y para que no se atornillen en el puesto, en la ley misma diría que si no producen algo en dos años, abandonan la carrera. “Si tú tomas todos los autores que han publicado sobre el Perú, el 70% son extranjeros”.



Comentarios