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06/12/2017 12:35 | Fuente: El Comercio | Categoría: Economia | Visto: 4

Las semillas de la caída del cobre del 4,6% del martes, la más fuerte en casi tres años, se sembraron en un encuentro a principios de este mes que apenas tuvo repercusión.

Las fundiciones y mineras que se reunieron durante la Semana del Cobre de Asia (Asia Copper Week) celebrada en Shanghái no llegaron a un acuerdo sobre las tarifas de procesamiento para 2018 y se fueron de la reunión sin un acuerdo sobre un precio de referencia, dijo el viernes a Bloomberg News un directivo de una fundición con conocimiento del asunto.

Dichos acuerdos entre mineras y fundiciones sobre cargos por tratamiento y refinación (conocidos como TC/RC en inglés) son un indicador importante de la dirección que van a tomar estas dos industrias que colectivamente llamamos el mercado del cobre.

Las mineras producen principalmente concentrados, un producto intermedio marrón en polvo que luego se vende a las fundiciones y refinerías, que lo convierten en el metal de color rojizo. Solo seis de las 20 principales mineras del mundo aparecen en la lista de las 20 principales refinadoras del mundo.

Como resultado, aunque la mayoría de las mineras, aparte de su actividad principal, producen también cátodos de cobre refinado, gran parte de su información sobre la demanda de los usuarios finales no proviene de sus propios contactos, sino de los sondeos con las fundiciones.

Estas conversaciones siguen un patrón familiar. Si el suministro de concentrados supera la capacidad de las fundiciones, los cargos por tratamiento y refinación aumentan a medida que las mineras se ven obligadas a pagar más para tener su lugar en la fila. Cuando el suministro de concentrados es débil y la capacidad de fundición es alta —que, en términos generales, es la situación que hemos visto en los últimos dos años— los cargos por tratamiento y refinación deberían reducirse.

Los cargos por tratamiento chinos cayeron a un mínimo de varios años de US$75 por tonelada métrica en marzo. Las mineras parecen creer que un precio en ese nivel o incluso menor estará justificado durante el próximo año, teniendo en cuenta la creciente amenaza de una acción industrial en minas latinoamericanas y que las fundiciones chinas siguen agregando capacidad.

Las fundiciones argumentan a favor de mantener los cargos por tratamiento y refinación planos en alrededor de US$80 por tonelada o más, basándose en las preocupaciones de que las regulaciones ambientales ralentizarán la incorporación de nuevas instalaciones mientras las huelgas mineras se diluyen. Esto puede sonar interesado, pero no es imposible: la nueva capacidad de China probablemente no se incorporará hasta el cuarto trimestre de 2018, según el analista de Bloomberg Intelligence Yi Zhu.

Vale la pena reflexionar sobre ese último punto. La reciente fortaleza de los precios se ha basado en parte en la expectativa de que las condiciones de demanda alcista vistas en el período previo al congreso del Partido Comunista Chino en octubre continuarán sin interrupción en 2018. Si ese es el caso, es extraño que las fundiciones chinas no se estén apresurando para aumentar la capacidad con el fin de satisfacer esa enorme demanda. Aplazar la expansión es lo que uno hace normalmente cuando la demanda parece débil, no fuerte.

Si el Grupo Internacional de Estudio sobre el Cobre (ICSG, por sus siglas en inglés) tiene razón en su evaluación de que el consumo aparente en la República Popular de China disminuyó aproximadamente un 1 por ciento este año, eso ayudaría a explicar por qué los procesadores locales se mantienen firmes en sus posiciones. Si uno cree que el suministro de concentrados de las minas aumentará antes de que la capacidad propia crezca lo suficiente como para empujar a los cargos por tratamiento y refinación a la baja, no se apresurará a aceptar un precio bajo en este momento.

La fortaleza creciente de la economía mundial sugiere que la recuperación del cobre en los últimos meses tiene alguna base, pero en el futuro inmediato hay riesgos. China está a punto de pasar por su pausa industrial del invierno, y los operadores creen que un inversor privado ha tomado una posición larga excesivamente grande en los contratos de Shanghái, según el analista de Standard Chartered Plc Nicholas Snowdon. Tomar ganancias en una operación tan sustancial será difícil de lograr sin presionar al mercado a la baja, especialmente si otros inversores siguen divididos en cuanto a la dirección que van a seguir los precios.

Cuando las fundiciones y las mineras no pueden llegar a un acuerdo, eso debería dar razones, incluso para los inversores más optimistas, a hacer una pausa.

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