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Captura: 09/03/2018 09:28 | Propiedad: El Comercio | Categoría: Deportes | Visto: 1

Miércoles 10:30 de la mañana. Algunas nubes saludan a Lima desde el cielo.

Con sabor a Ribeyro, el ‘Flaco’ Gareca se sienta frente a nosotros. Lleva el mismo look de siempre: pelo largo al viento, buzo de la federación, mueca cordial pero distante. Ni un gramo más de grasa que cuando jugaba de arquero en Tapiales. Algunas arrugas, eso sí. Arturo, mi camarógrafo, y yo le recordamos al Richard que un día como hoy (es decir antes de ayer) le hizo dos goles a River con la camiseta de Boca. Esa tarde los xeneizes ganaron 5-1 y el ‘Cabezón’ Ruggeri, su mejor amigo, convirtió también. El ‘Flaco’ escucha pero no se entrega. Nos está midiendo. Y responde con un lacónico “sí, me acuerdo”.

Con el correr de los minutos se empieza a romper el hielo y, ya distendido, se suelta. Es como si ahora, tras la clasificación, hubiese bajado la guardia y se permitiera hablar claro. Sigue siendo cuidadoso con sus palabras pero se otorga algunas licencias. Se ha ganado el derecho de que sus decisiones no se discutan. Le pregunto si eso es bueno. “Y sí… hasta el final del próximo partido”, nos dice irónico.

Sus respuestas me dejan distintas sensaciones. No solo son sus palabras. Están los gestos y lo que el lenguaje corporal suele revelar. Hay cosas que ha dicho y otras que me permito intuir. “No nos gustó que Ascues regresara de la Bundesliga a Melgar. Actualmente, en Alianza, juega en posiciones ofensivas y allí creo que estamos cubiertos”. Queda claro que el técnico de la selección no lo descarta pero... El mismo argumento, del caudal ofensivo satisfecho, es aplicable a Hohberg y Manco. Gareca aplaude de todas formas el buen nivel de ambos.

En cuanto a Pizarro, la cosa es distinta. Para Ricardo el factor edad es preponderante. “No sabemos cómo va a estar cuando se acerque el Mundial”. Entonces, le disparo a quemarropa: Y si juega con frecuencia y regresa al gol seguido, ¿tiene opciones? “Sí”, nos contesta sin titubear. Con su respuesta, Gareca rechaza la idea de que el grupo esté cerrado y de que Claudio no pueda ser parte de él. Sin embargo, nos queda la duda de saber si estaba usando la diplomacia o no.

¿Y Benavente? Le comento que se especula mucho que no está entre sus preferidos y que cuesta entenderlo porque Cristian hace todo bien. Reactivo, casi de manera instintiva, Gareca responde: “No, Benavente no hace todo bien”. Después, como para no quedarse preso de sus palabras, baja un cambio, regula y deja entrever que necesita gente que esté en la capacidad de jugar en varios puestos y que sean capaces de hacer la banda con eficacia. Tras ello, desliza el nombre de Polo y afirma que “es un jugador muy táctico”. Andy, me parece, hoy tiene un lugar en la lista de 23, le susurro a Arturo, que asiente con la cabeza. Respecto del ‘Chaval’, valora su compromiso y su talento, pero parece que no está loco por él como casi todo el Perú.

Nombres al margen, Gareca transmite confianza y no le teme a las lesiones ni a las posibles ausencias. “Si llegaran a faltar Paolo o Jefferson, que son magníficos jugadores y referentes, nosotros igual somos un plantel y cualquiera del grupo está en condiciones de hacerlo muy bien”.

La demagogia no forma parte de su repertorio conductual. Lo cree genuinamente. “El grupo es difícil pero los rivales también tienen razones para respetarnos”, asegura convencido. ¿Cuál es el objetivo en Rusia, entonces? Me torea con clase al principio pero después, como en toda la charla, afloja. “Pasar a segunda ronda”, admite.

Luego conocimos a un Gareca más íntimo. Argentina es su candidata en el Mundial. Brasil del 70 fue la mejor selección que pudo ver. La consagración de su país en el 78 fue uno de los momentos más emocionantes. Su viejo, don Alberto, fue el que le inculcó el amor al fútbol y el cariño por Vélez. Maradona está en el mismo termómetro de habilidad que Messi. “Las cosas que le he visto hacer a Diego, mamita”. Perú es el lugar donde está cómodo y se siente muy querido.

Terminó la charla. Estamos en buenas manos.

Miércoles al mediodía. El sol brilla con fuerza en la ciudad.

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